Esta página reúne los esquemas de asignación que aplicamos según el perfil de cada cliente: cuánto se destina a renta fija, cuánto a instrumentos de cobertura y qué margen queda disponible para ajustes. Cada formato define el nivel de exposición, la frecuencia de revisión y los criterios con los que se decide mover una posición.
Antes de aplicar cualquier criterio de diversificación conviene fijar qué significan los términos que usamos. Aquí reunimos las aclaraciones que suelen generar interpretaciones distintas entre asesores, contadores y titulares de cuentas.
Formatos de trabajo disponibles
Pensado para quien prioriza preservar el capital antes que ampliar el rendimiento. La cartera se arma con instrumentos de renta fija de corta duración, cuentas remuneradas y una porción menor en activos reales. La revisión se hace cada trimestre y las decisiones se documentan por escrito. Conviene cuando el horizonte de uso del dinero es inferior a dos años o cuando el ingreso depende de un único empleador.
Ver composición del esquemaCombina renta fija de mediano plazo con una exposición moderada a renta variable diversificada por región y sector. Se admite una reserva de liquidez equivalente a seis meses de gastos. El rebalanceo se realiza dos veces al año o cuando una clase de activo se desvía más de cinco puntos del objetivo. Requiere tolerancia a variaciones intermedias del valor de la cartera.
Ver criterios de rebalanceoOrientado a horizontes largos, con aportes periódicos y reinversión de rendimientos. La proporción de renta variable es mayor y se complementa con instrumentos indexados de bajo costo. La revisión es anual, salvo cambios en la situación fiscal o familiar del titular. No es adecuado si el dinero puede necesitarse antes de cinco años.
Ver escenarios de acumulaciónPara quienes ya tienen los activos definidos y necesitan ordenar la tenencia, la documentación y los accesos. Incluye revisión de titulares, designación de beneficiarios, respaldo de comprobantes y separación entre cuentas operativas y de resguardo. Se recomienda cuando hay varios instrumentos dispersos en distintas entidades o cuando se prepara una sucesión.
Ver alcance del resguardoAntes de elegir un esquema conviene leer qué preparar para una primera consulta y revisar el enfoque general de distribución.